Los
doce miembros de un jurado deben decidir si el periodista británico Ian Bailey
es culpable del asesinato de la cineasta francesa Sophie Toscan Du Plantier en
1996. Basada en hechos reales, la película reconstruye, a través de las
discusiones entre estas doce personas, un caso que invita al espectador a sacar
sus propias conclusiones.